Los pinares del Tiétar

En Monfragüe predominan los suelos compactos, pedregosos y arcillosos. Los fluvisoles, por el contrario, son escasos. Se trata de terrenos arenosos formados por sedimentos procedentes del cercano Sistema Central, que han sido arrastrados por los ríos y depositados en las márgenes del río Tiétar, donde la pendiente mengua.

Asociadas a las especiales características de este suelo, se desarrollan una fauna y una flora particulares. Además, en Monfragüe, estos lugares tienen influencia climática del valle de La Vera, más fresco y húmedo que el interior del Parque Nacional.

La formación vegetal más relevante en esta zona son los Pinares del Tiétar, compuestos por los que se consideran los únicos pinos autóctonos de Extremadura, pues  se estima que el origen de la práctica totalidad de los pinares extremeños es debido a plantaciones para la explotación silvícola, con la única escepción de estos pinares.

Desde la Edad Media estos pinos fueron aprovechados con diversos fines, pero principalmente para la construcción; sin embargo, para impedir talas abusivas, se protegieron los pinares de Talayuela y de La Bazagona.

Desde la Edad Moderna, la masa forestal de los pinares del Tiétar ha desaparecido progresivamente, quedando como testimonio de su presencia natural los que habían sido conservados en el medievo. No muy lejos de La Bazagona, en las excavaciones del yacimiento arqueológico de la ciudad andalusí Albalat, a orillas del río Tajo en el término de Romangordo, se ha identificado el pino como el material más usado en la construcción, con una datación entre los años 896 y 1031.

Los pinos del Tiétar tienen un porte peculiar, con el tronco retorcido, identificándose como de la variedad bajo Tiétar o pino extremeño.

Algunas hipótesis indican que el vocablo Tiétar deriva del árabe Teytar que a su vez proviene de «teida», término bereber para denominar a los pinos.

En el límite nororiental de la Reserva de la Biosfera de Monfragüe se localiza una pequeña porción del pinar de La Bazagona, entre los términos de Toril y Malpartida de Plasencia. Se trata de un pequeño pinar resiliente, junto a otras manchas dispersas que jalonan el río desde Monfragüe hasta Cuacos de Yuste, en La Vera.

En este pequeño espacio, miembros del Grupo de Estudio de la Naturaleza (GEN), colaborador del EnClaveNatura, han registrado especies florísticas y faunísticas peculiares, asociadas al suelo arenoso, incluyendo la descripción de una especie nueva para la ciencia, la mariposa de hábitos nocturnos Agrotis garretasorum.

Junto a la polilla, se ha localizado la única población conocida en Extremadura del saltamontes Sphingonotus nodulosus, endemismo ibérico con escasas citas en el litoral gaditano, en la costa portuguesa, donde se asocia a playas arenosas, y dos poblaciones de interior, en Mora de Toledo y en Monfragüe.

Entre la vegetación aparecen arbustos sabulícolas como Adenocarpus aureus, plantas protegidas como Armeria arenaria vestita y especies propias del área bioclimática de La Vera, como Anthericum baeticum.

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